Reseña del libro "La Princesa Lyriana Y El Creador De Sueños"
Antes de que Vildoria fuera un reino de hombres, antes de que los nombres de los reyes se grabaran en piedra y antes de que se comprendieran los sueños, el mundo estaba tejido con dos fuerzas iguales:la realidad y el sueño.Coexistían sin límites definidos,como el día y el anochecer,y los seres que transitaban entre ellos eran raros y temidos.En aquellos tiempos olvidados,los dioses de los sueños velaban por el sueño de los mortales.Algunos traían consuelo,otros, prueba.Entre ellos estaba Vaelen,el Creador de Sueños,aquel que moldeaba la esperanza a partir de la luz y la ofrecía al mundo en forma de dulces visiones. Creía firmemente que un hermoso sueño podía curar cualquier herida.Pero incluso las intenciones más puras pueden volverse peligrosas cuando se traspasan los límites.Siglos después,cuando los dioses se habían retirado a las sombras,en Vildoria nació una nueva niña.Lyriana,hija del rey Arenos y la reina Selmira,nació en una noche inusualmente tranquila,cuando las estrellas parecían más cercanas a la tierra.Se decía que,en el momento de su nacimiento,los sueños de todos los habitantes del reino se abrieron paso a un corazón latiendo.Lyriana creció bajo el signo de la luz,pero la oscuridad no le era ajena.Desde niña,los sueños la buscaban,la ponían a prueba y le enseñaban.No la asustaban;la preparaban.Algo singular se reflejaba en sus ojos:la capacidad de ver la belleza sin ignorar el dolor.Cuando el equilibrio entre el sueño y la realidad comenzó a romperse,cuando los dioses de los sueños oscuros proyectaron sus sombras sobre el sueño de la gente,el destino de Lyriana se entrelazó con el del Creador de Sueños.Vaelen,transformado por el sufrimiento del mundo, regresó con el deseo de arreglarlo todo,incluso a costa de la libertad.Esta no es la historia de una princesa que derrotó a un dios.Es la historia de una joven que eligió proteger sus sueños,no dominarlos.Porque a veces,el verdadero poder no reside en crear un sueño perfecto,sino en dejar que el mundo sueñe por sí mismo.