Reseña del libro "Gerundio, el rey africano"
Verónica nos adentra con la gran ductilidad de su pluma, en ese mundo infantil sano y alegre. Ese mundo infantil que carece de prejuicios, en el cual la amistad es completamente desinteresada e incondicional.
Más allá de la idea preconcebida que puede generar recelo del diferente, o del extranjero, el niño que nos relata la historia entrega a Gerundio/Jerome una amistad desinteresada, sin envidias, ni codicia. Su alegría por los éxitos del amigo es genuina, y la del amigo por los éxitos de él también, lo que manifiesta maravillosamente dando saltitos y brincos.
Este cuento nos muestra la importancia de la amistad en la infancia, y de compartir juegos y momentos luminosos, cuando se vive aún el día a día, sin pensar en el futuro o en el pasado. La empatía en la infancia es tan grande, que en el caso de nuestro pequeño protagonista, ante una crisis familiar, él sólo ve el lado positivo de mudarse a otra casa cerca de su amigo Gerundio. Pero, además, alude a la solidaridad que muestra no sólo el niño, sino que la gente cercana a estos migrantes, cuando éstos la necesitan.
Este es un cuento necesario, indispensable diría yo, para romper las barreras que separan a un humano de otro humano. Estoy segura de que este cuento ocurre en realidad, en muchos lugares de nuestro país, y los niños con la naturalidad que los caracteriza, aceptan a todos como amigos y hermanos.
Mariana Schkolnik