Reseña del libro "El servicio de la banca y crédito"
En su artículo 1o, la Ley de Instituciones de Crédito expone textualmente que su objeto es "regular el servicio de banca y crédito". En el siguiente artículo 24, precisa que tal actividad "solo podrá prestarse por instituciones de crédito" y define los actos que constituyen el servicio bancario: "la captación de recursos del público... para su colocación en el público... quedando el intermediario obligado a cubrir el principal y, en su caso, los accesorios financieros de los recursos captados”.
Así resume el legislador mexicano las notas esenciales del quehacer de la banca, tan hondamente inmerso en el tráfico mercantil, es decir, en esos actos, de cuya naturaleza participa, consistentes en una permanente interposición en el cambio de bienes de unas personas a otras, lo cual nos permite afirmar que el banquero se coloca profesionalmente entre la oferta y la demanda de dinero, para colectarlo de quienes desean darlo en custodia y encauzarlo hacia quienes lo necesitan.
El anterior concepto legal de banca y crédito, recoge conocimientos derivados de más de cien años de legislación en México sobre la materia, acumulados a partir de las disposiciones iniciales que formaron parte del Código de Comercio de 1884 y de las que contenía la Ley General de Instituciones de Crédito, de 1897, que sancionaron el sistema de pluralidad de bancos particulares de emisión. Compendia, además, las experiencias que produjeron las primeras leyes bancarias posrevolucionarias al reglamentar el principio constitucional que se formulara en el Congreso Constituyente de 1916-17, del Banco Único de Emisión bajo el control del Gobierno Federal.