Reseña del libro "El Cuento del otro guante"
Hay momentos en los que nos parece
tentador hacer la vista gorda ante algo que
nos molesta. Como neoyorquina, no soy
ajena a ver el sufrimiento humano. Mientras
transito por las abarrotadas aceras de mi
ciudad, es algo cotidiano encontrarme con
alguien que no encaja del todo, alguien que
no se apresura a ir y volver de las citas con
la urgencia de todos los demás, alguien sin
un atuendo elegante o cosas bonitas. Más
bien, está vestido con ropa rota y la cara
sucia, un letrero de cartón y zapatos
desgastados (si es que llegase a tener). Es
fácil sentirse incapaz en estos momentos,
sin saber cómo brindar una ayuda
significativa. Este es el ímpetu detrás de El
cuento del otro guante, una historia que
sigue a nuestra joven heroína, Abigail, en su
descubrimiento de que a veces aquellos que
parecen más diferentes a nosotros, en
muchos sentidos, al final no son tan distintos. Este libro está escrito con la
esperanza de despertar a los lectores jóvenes y mayores, para que vean a
alguien en problemas como una oportunidad para ofrecer comprensión y apoyo,
sin importar cuán insignificante pueda parecerles. Esta es la historia de un
guante, pero es mucho más que eso. Se trata de empatía aun cuando no es la
opción obvia, hacer lo bondadoso incluso cuando realmente no tienes ganas y
no aceptar que eres incapaz. Si bien una persona no puede solucionar el
sufrimiento de toda la población sin hogar, cada uno de nosotros tiene algo que
dar y compartir, y el poder de mejorar la vida de alguien. El cambio siempre
comienza con una persona. Y uno por uno, podemos inspirar a otros a hacer lo
mismo.