Reseña del libro "Román y Medea"
Medea tiene diecisiete años y, ante los ojos del mundo, lo tiene todo: belleza, dinero, privilegios y una familia capaz de sostener la apariencia de una vida perfecta. Pero detrás de esa imagen se esconde una joven profundamente herida, marcada por el abandono, la depresión, las autolesiones y una relación familiar que ha borrado los límites entre el amor, la dependencia y la violencia.Román, su hermano mayor, es al mismo tiempo su refugio y su mayor peligro. Desde niña, Medea ha encontrado en él la protección y el afecto que nunca recibió de sus padres, pero ese vínculo se transforma en una relación obsesiva, posesiva y destructiva de la que ninguno de los dos parece capaz de escapar.La llegada de Dione, Danish y Zac abre para Medea la posibilidad de descubrir otros tipos de afecto, amistad y pertenencia. Sin embargo, salir de una relación construida sobre años de manipulación, miedo y dependencia resulta mucho más difícil de lo que cualquiera imagina.Narrada con una voz juvenil, irreverente y dolorosamente íntima, Román y Medea aborda temas como la violencia intrafamiliar, el abuso sexual, la depresión, las autolesiones, los trastornos alimenticios y la dificultad de reconocer la violencia cuando esta se confunde con el amor.No es una historia romántica ni un cuento sobre una princesa que espera ser rescatada. Es la historia de una joven atrapada entre el deseo de vivir y el deseo de desaparecer, y de las personas que intentan alcanzarla antes de que sea demasiado tarde.
Medea tiene diecisiete años, una vida rodeada de lujos y un deseo constante de desaparecer. Tras la fachada de una familia perfecta se ocultan el abandono, la violencia y una relación destructiva con Román, su hermano y su mayor refugio. Román y Medea es una novela cruda sobre el abuso, la dependencia emocional, la salud mental y las heridas que nadie quiere mirar.